Cuando a lo largo de la temporada sufrimos una lesión, nos preguntamos. ¿Por qué a mí? ¿Otra vez? Si entreno bien!  Hay que recordar que si los deportistas de alto rendimiento se lesionan a menudo, ¿cómo no vamos a lesionarnos nosotros?

Esto es lo que me ha pasado esta temporada: el traumatólogo me ha detectado una hernia en la L5 – S1. En el primer momento fue como un, oh no, ¡Hernia! ¡Eso suena a algo malísimo!

Después de 12 inyecciones de Inzitan y demás pastillas y de 1 mes con el nervio ciático a flor de piel, he podido volver a los entrenamientos. Seguramente esté una temporada sin poder correr, los médicos quieren infiltrarme o en el peor de los casos, operar.

Yo voy a intentar hacer el deporte que no me de molestias: nadar, pedalear y entrenamiento de fuerza.

Seguramente a una persona sedentaria, que le diagnostiquen una hernia sería mucho menos traumático que a un deportista como yo (deportista amateur, pero deportista 😉 o sea que no queda otra que buscar ejercicios que no empeoren la lesión, la puedan incluso mejorar  y lo más importante, poder seguir haciendo lo que por suerte cada día más y más personas en todo el mundo hacen con pasión… Deporte.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Name *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.